lunes, 29 de junio de 2009

Aborrajados


Esta es la receta para la preparación de los aborrajados, uno de los platos más deliciosos de la comida vallecaucana y que fueron motivo de admiración por parte de Albert Adriá, con la exclamación: "es lo mejor que he comido en Colombia", durante la celebración del Encuentro Gastronómico, organizado por Fenalco en Cali.
Foto tomada de Internet

INGREDIENTES PARA 6 PERSONAS

Plátano muy maduro, 4 unidades (no confundir con banano)

huevo, 2 unidades

harina de trigo, 4 cucharadas

sal, al gusto

queso blanco, 250 gramos

soda, 1 cucharadita

aceite, al gusto



ELABORACIÓN
Pele los plátanos y haga tajadas cortando al sesgo. Caliente aceite en una sartén y fría las tajadas hasta que estén doradas, aplanándolas un poco. Corte el queso en tajadas delgadas y de menor tamaño que las de plátano.
A continuación, bata los huevos en un recipiente, agregue 2 cucharadas de harina, la soda y sal, y revuelva mezclando todo hasta formar una pasta homogénea. Coloque la harina restante en un plato.
Seguidamente, forme emparedados con los plátanos y el queso en el centro. Espolvoréelos con harina, páselos por la pasta preparada y fríalos en abundante aceite caliente hasta que estén dorados. Escúrralos sobre papel absorbente y sirva bien calientes.

"El valor de la tradición"

Al margen. Por: Germán Patiño
El valor de la tradición
Junio 29 de 2009

El viernes tuve la oportunidad de compartir en la mesa con Albert Adriá, quien fuera chef repostero de El Bulli, el mejor restaurante del mundo, y Borja Blázquez, una de las estrellas del canal Gourmet.

Fueron los invitados especiales al Encuentro Gastronómico organizado por Fenalco y tuvieron la posibilidad de comer en los mejores restaurantes de la ciudad. También probaron los platos preparados por chefs colombianos de diversas ciudades, jóvenes ellos influenciados por las nuevas técnicas, precisamente aquellas que han hecho famosos a Albert y a su hermano Ferrán.

Al final del almuerzo, alguien se apareció con un plato de aborrajados, no propiamente los mejores, que fueron probados por los dos chefs internacionales. Adriá, que repitió entusiasmado, manifestó: “es lo mejor que he comido en Colombia”.

¿Cómo así? Esta preparación sencilla, de origen campesino, ingredientes comunes y que no se encuentra más que en un par de cartas de restaurantes de Cali, ¿le pareció mejor que las complicadas recetas ‘tecnoemocionales’ de los jóvenes chefs de moda?

Pues sí, y no debiéramos sorprendernos. Algo similar pasó hace algunos años con Paul Bocuse en Bogotá. Este chef francés, que en la cocina mundial es el equivalente de Dios, fue invitado por la élite de la capital para que conceptuara sobre la cocina colombiana. Estuvo en restaurantes de moda, grandes hoteles, clubes sociales y casas de alcurnia y, al terminar su periplo, sentenció que “la mayor delicadeza de la cocina colombiana son las papas criollas fritas que preparan las fritangueras del Parque Nacional”. Dijo, además, que esas papas se merecían un lugar en los menús de los mejores restaurantes del mundo.

Pues bien, ha vuelto a pasar, ahora en Cali y con uno de los archifamosos hermanos Adriá. Tal vez eso nos sirva de lección, por la tara cultural que aún nos aprisiona. No creemos en lo nuestro, siempre pensamos que lo extranjero, ojalá europeo, es mejor, más fino y sofisticado. Quizá, si nos lo dice un europeo que se encuentra en la vanguardia, estemos dispuestos a aceptar que la sabiduría tradicional de nuestras campesinas es un patrimonio cultural que debiéramos valorar y proteger.

Por eso mismo se le creía tanto a Kendon Macdonald, no porque supiera cocinar sino porque tenía un apellido escocés y una facha inconfundible de europeo. Cuando comenzó a escribir sobre las bondades de la cocina colombiana muchos chefs pretenciosos, que hasta entonces le hacían el feo a los productos nacionales, comenzaron a preocuparse por nuestra cocina tradicional.

Por eso mismo, bienvenido Albert Adriá y su comentario sobre el aborrajado. Tal vez así tengamos más oportunidades de consumir esta gloria de la cocina vallecaucana que hoy no es fácil de conseguir bien hecha, ni siquiera en Cali. Sólo esto justifica ampliamente la realización del Encuentro Gastronómico que acaba de pasar.

Y configura una lección para sus organizadores, pues la sabiduría culinaria hay que buscarla entre nosotros, en nuestras viejas cocineras, en las plazas de mercado, en las ferias de pueblo y en las fritanguerías populares, antes que en los costosos y a veces inútiles nombres mediáticos.

Así, algún día sabremos que aquí también existen los lomos de bocachico ahumados, un plato digno de reyes y verdaderos gourmands

domingo, 28 de junio de 2009

Mesa de honor en Yopal


Foto César Carrión. Tomada de la página Web de la Presidencia de la República

Acto protocolario celebrado en Yopal, con asistencia del Presidente de la República.

Mantel de la mesa de honor, verde con naranja, cuyo significado no lo he podido deducir. La bandera de Yopal tiene tres colores: rojo, amarillo y verde. Pero ¿quién dijo que una mesa de honor debe ir vestida con colores alusivos a la bandera del lugar donde se realice el acto?

Y, lo que siempre digo, por qué los señores de Avanzada de Casa Militar de la Presidencia, no tienen en cuenta, además de la seguridad, el protocolo. Bastaba con sugerir que quitaran el mantel de encima, el naranja, aunque el verde no correspondiera al tono que se usa en estos casos. Protocolo de Casa Militar debe ser tan exigente en el tema, como lo es en seguridad.

Con seguridad, se dejó todo en manos del proveedor de manteles.

viernes, 26 de junio de 2009

"Todo mi amor eres tú"


Foto tomada de Internet

Cómo no escribir una nota en mi blog sobre Michael Jackson, si ha sido de mis cantantes preferidos: el rey del pop, el rey del rock, géneros musicales que me fassscccinannnn.

Ya había publicado en mi Facebook, el 28 de abril una nota de admiración por su talento especial para cantar y bailar.

No lo recordaré por sus escándalos. Lo recordaré por su inmenso talento, su excelente voz y su manera de bailar que me extasía. Lo recordaré por su figura estilizada y elástica que sabía mover con pasos únicos e irrepetibles por otros seres humanos. Lo recordaré por su inmenso carisma. Él sí sabía cantar y bailar.

Todavía recuerdo cuando, hace muchos años, un pintor que colgaba sus obras pictóricas en la sala de exposiciones de una entidad para la cual yo trabajaba, me regaló, en señal de amistad y agradecimiento, un cassette con varias canciones de Michael Jackson, entre ellas Ben, que me llamó poderosamente la atención y, desde ahi, fue una de mis preferidas. Después, las que fueron llegando y, en especial, la producción del Brasil: They don´t care.

Por último, descatar "todo mi amor eres tú", por la letra, la maravillosa interpretación y la limpia pronunciación.

Siempre deseé verlo cantar en un espectáculo en vivo.

lunes, 22 de junio de 2009

"Sevicherías"

Por considerarlo de interés, publico en mi blog este artículo aparecido hoy en el diario El País de Cali.

Opinión

Al margen. Por: Germán Patiño
Sevicherías
Junio 22 de 2009

Desde que tengo memoria, recuerdo que he consumido seviche de camarón en Cali, en sus calles y en plazas de mercado. Últimamente hasta en centros comerciales.

Pero, pese al gusto por el seviche en nuestra comunidad, debo confesar que, en realidad, casi nunca hemos consumido seviche de verdad. Y de hecho, las sevicherías que pululan en la ciudad, sirven de todo, menos seviche.

Lo que nos entregan es un mal sutituto, que no es otra cosa que el cóctel de camarón, esa vulgaridad empalagosa inventada por los hoteles de Las Vegas en el siglo XX, con el fin de matar guayabos de turistas gringos de paladares estragados.

Esa maravilla de la cocina suramericana del Pacífico, que equilibra el pescado o marisco fresco con limón, sal, pique, cilantro, cebolla y, si acaso en el pacífico ecuatoriano, tomate maduro finamente picado, está lejana de nuestros paladares, pese al gusto de los caleños por el seviche. Porque nos han metido gato por liebre, como ha sucedido con tantas cosas de la cultura, entre ellas el bambuco vallecaucano, remplazado por una música adocenada de cuerdas que llegó del altiplano andino en el siglo XIX.

Cali debiera ser la capital gastronómica del seviche, junto con Tumaco, Guapi y Buenaventura. Pero, si acaso en algunos restaurantes de nivel A, como Platillos Voladores, el Club Colombia, Los Girasoles o el Teatro Mágico del Sabor, a veces podemos consumir un buen seviche, con toda su frescura y excitante gusto, siempre se tratará de una sola variedad de esta que es “la madre de todas las entradas del Pacífico suramericano”. Es sorprendente: no tenemos un solo restaurante en Cali que ofrezca una carta de seviches, donde el comensal pueda escoger entre las múltiples opciones que existen.

Por eso mismo, con este tipo de fallas en lo que es básico, resiento esas invitaciones a congresos o eventos en los que predomina el snobismo, para que aprendamos de tonterías con la “cocina tecnoemocional” u otras sandeces por el estilo. ¡Cuándo ni siquiera sabemos preparar bien lo que es nuestro!

En estos casos siempre recuerdo a Beethoven: “Un pueblo que no ama lo suyo, no puede aprender de los demás en pie de igualdad”. Extraño, poseemos una de las mejores variedades de camarón del mundo, que se pesca a hora y media del centro de Cali: el muchillá de los ríos que desaguan en el Pacífico, y no hay quien nos ofrezca muchillá pescado el mismo día de su preparación, en la forma de un seviche espléndido.

El snobismo cultural se revela en estas falencias educativas. No somos capaces de trabajar duro para conocer bien lo que tenemos, pero eso sí, dedicamos ingentes esfuerzos y recursos para saber de lo que está de moda, aunque no entendamos un carajo de aquello. Seguimos dispuestos a cambiar nuestro oro por todo tipo de abalorios y chucherías, creyendo con ingenuidad que ganamos en el cambio.

Peor aún, creyendo sinceramente que así nos volvemos cosmopolitas o universales, cuando no pasamos de ser ignorantes invadidos de arribismo.

El día que podamos sentarnos en un restaurante y nos ofrezcan una carta con 20 o 30 variedades de seviche, sustentado en pesca del día, Cali podrá decir con razón que es un verdadero destino gastronómico. No antes, pese a todos los esfuerzos que se hacen.

domingo, 21 de junio de 2009

"No lo comparto, pero lo respeto"

"No lo comparto, pero lo respeto", "No estoy de acuerdo, pero lo respeto", dos frases que están de moda entre los jóvenes, cuando se les pregunta su opinión sobre ciertos hechos relacionados con el sicariato, la prostitución o las aberraciones sexuales.

A mi modo de ver, creo que se debe responder únicamente con un "no estoy de acuerdo". Pero, cómo así que "respeta" lo que el otro haga, en temas de tan grueso calibre.

Las frases que me ocupan en este artículo, se pueden utilizar para otras ocasiones que estén dentro de lo correcto, según las normas morales, sociales y jurídicas que conocemos.

martes, 16 de junio de 2009

Manteles para mesa de honor II



Fotos tomadas de la página Web de la Gobernación del Valle del Cauca.

En la anterior bitácora hice mención acerca de los sobremanteles verdes, puestos en puntas, que se le agregaron a un mantel y faldón para vestir la mesa de honor de Consejo Comunitario de la Presidencia, llevado a cabo en Tumaco.

Ahora, publico unas fotografías de mesas de Consejos Comunitarios del Departamento del Valle del Cauca, cuyos sobre manteles son azul cielo, del mismo color de la bandera departamental.

El mantel de una mesa de honor no debe hacer juego con el color de la bandera. Existen unos colores determinados que significan. No es cuestión de vestir una mesa de honor que se confunda con una mesa de restaurante, con los famosos sobremanteles de cualquier color y puesto con puntas que caen en los bordes.

El problema es que los organizadores no exigen a los proveedores cómo quieren cada cosa, sino que simplemente ordenan el alquiler o compra de lo que requieren.

No hay que confundir producción con protocolo. Esto hace pensar que los manejadores del protocolo son los proveedores y si no exigimos...

domingo, 14 de junio de 2009

Mantel para mesa principal


Foto tomada de la página Web de la Presidencia de la República

El sábado, en Tumaco, se realizó el Consejo Comunitario de la Presidencia de la República.

Como se observa, la mesa principal tiene mantel blanco con unos sobremanteles verdes, según las esquinas que se asoman.

Ni más faltaba que fuese tan dura de criticar a los habitantes organizadores del acto, del mismo Tumaco. Pero sí pienso que los funcionarios de Avanzada en Protocolo de Casa Militar, no solo se deben ocupar de las banderas y la precedencia, sino también, en brindar una asesoría a los organizadores del lugar, no para que incurran en gastos, como alguien me entendió alguna vez, sino para que cumplan con lo mínimo.

En este caso, al menos, sugerir el no agregar esos sobremanteles verdes que, por su forma de colocación en puntas, se usan en restaurantes.

Hay qué pensar más en el manejo mediático para que todo luzca estético y con el debido protocolo.

domingo, 7 de junio de 2009

Bigotes y barbas











Fotos tomadas de Internet

Por fortuna, los tiempos de semejantes barbas y bigotes, han pasado. Ya poco o nada se concibe un hombre así. Por estética, por orden, por aseo, por lo que se quiera, un bigote y una barba con tales proporciones genera fastidio al pensar que, al comer, el bigote quede untado de comida y la cara, con la barba, esté llena de espinillas por la dificultad de una limpieza facial.

Claro que en la actualidad todavía hay hombres, ni tan viejos, que llevan bigote, con el mismo modelo de hace 30 años, lo que les da un aire de mayores y pasados de moda.

Siempre me pregunto ¿qué habrá en la cabeza de un hombre que lleve bigote? Es que está bien la barba por múltiples razones, pero ¿una parte de la cara? y, ¿blanco?

Pero bueno, he aquí algunas recomendaciones con relación a la barba y el bigote:

1. Toda barba, debe llevar bigote. Se ve mal una barba poblada sin éste.
2. El bigote debe estar bien recortado, que no tape el labio. En cualquier conversación de amor o de negocios, puede ser un distractor.
3. No se ve bien que un alto miembro de las fuerzas militares o un miembro de la iglesia, tengan bigote.
4. Un bigote sirve para darle volumen al labio superior si es más entrado que el inferior.
5. Si se quiere dar seriedad y credibilidad, en determinados sectores empresariales no se debe llevar barba.
6. La barba da volumen a un hombre que tenga poco mentón.
7. Si se tiene la nariz muy agachada, no es aconsejable el bigote.
8. Cuando el hombre tiene vellitos en los pómulos, que se diferencian de la barba, debe afeitarlos también.
9. Por último, si el hombre es demasiado velludo, se afeita la cara pero a través del cuello de la camisa salen vellos del pecho, debe recortarlos porque se ve antiestético.

Por fortuna, la moda ahora es barba y bigote de tres días.